Hastío

Existen personas cuyas ansias por vivir les han llevado a quemar etapas mucho más rápido que aquellos que les rodean. Fueron los primeros en dejar la infancia y adentrarse en la búsqueda del conocimiento del sexo opuesto, los primeros en rabiar gritando libertad cuando los demás aún jugaban a los temas de los novios, los advenedizos en los temas de la sociedad, los que buscaban política, los que hablaban de cultura. Han sido los primeros en ser ellos mismos, en encontrarse, en conocerse.

No es que sean más listos, es que sus ganas de descubrir algo nuevo, de conocerlo todo, les impulsaban a seguir adelante, pegando bocados que apenas se digieren para correr aún más en el ansia por conseguir experiencias nuevas. Son líderes en inquietudes.

Han leído, han gritado, han sufrido, han follado todo lo que han podido. Han amado, han sido felices, han dañado y les han dejado. Conocen la vida y la muerte, el éxito y el fracaso. Lo han tenido todo y se han quedado sin nada. Han viajado hasta quedarse sin horizontes. Y todo lo han repetido una y otra vez, conocen perfectamente el camino y la meta.

Es entonces cuando llega el hastío, cuando no existe la novedad, cuando ya has adquirido cualquier sabiduría. ¿Existen cosas nuevas por descubrir? Por supuesto, pero una vez que ya conoces la esencia de la existencia pierdes la capacidad de sorprenderte. Es entonces cuando empiezas a morir, cuando tu retiro se vuelve necesario, cuando ya no te queda nada por aportar. Esto suele ocurrir cuando el cuerpo se marchita, otorgando una desconexión natural de la mente y el cuerpo hasta que el corazón deja de latir. ¿Pero qué ocurre cuando esto llega a los treinta y no a los ochenta?

No lo sé. No tengo respuesta a esa pregunta ni salida a esta etapa, aún desconozco si es la última etapa o aún queda algo más. Sería sencillo si pudiese simplemente cambiar de inquietudes, ponerme a diseñar joyas o cogerme un año sabático. Pero cuando tu inquietud eran precisamente las inquietudes, cuando tu único anhelo es precisamente la existencia, al lograrlo no llega la iluminación, llega el hastío.

Me siento viejo, como si mi alma necesitase unas vacaciones eternas. Creo que es hora de poner el punto y final, de morir para poder renacer. Si existe una nueva etapa tengo que encontrarla.

monje

Imagen cedida por el autor:

  • Rodrigo DB Cores PHOTO.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en A solas con un vino, Relatos y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

3 respuestas a Hastío

  1. ruiseñor dijo:

    Esplendido
    Quiza el comienzo esta en las pequeñas cosas que dejamos pasar por tanta prisa?

  2. findatee dijo:

    Try to be open to find a significant other. Vivir experiencias puede ser como beber agua del mar. La sed no para, crece.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s