El abuso del uso

Me gusta navegar por Facebook, lo utilizo como un sondeo de opinión. Una vez que eliminas los vídeos de animales, las fotos de grandes viajes y aventuras y los chistes de media sonrisa, puedes encontrar alguna joya. Generalmente son artículos de blogueros o directamente sacados del periódico. Siempre llevan un comentario del usuario indicando su opinión sobre el tema. En este caso voy a centrarme en el de una conocida que criminalizaba el uso de Tinder mediante un vistoso “puaj” en su perfil. El artículo criticaba el uso de esta aplicación usando el ejemplo de usuarios, que utilizaban esta herramienta como método para buscar un polvo; después de un par de pinceladas de intelectualismo con la paradoja de la elección, aderezaba el regurgitado con una pizca de malas experiencias, una sugerencia de violencia de género y por supuesto una mención a su creador, imputado por acoso sexual. El cóctel explosivo ya estaba listo para generar rechazo a todo lector.

Cosas de periodistas, abusando de su evidente empatía y de un dominio de las formas de expresión, ha conseguido generar una opinión. Como escritor digo: ¡bravo!, pero como ser humano, me apesta la subjetividad mostrada, la superficialidad para generar una antipatía hacia una herramienta que no es más que eso, una herramienta. Si queremos criticar un abuso, como parecía ser la intención del articulista, hagámoslo, pero el uso no es el abuso, si acabamos con el segundo, acabaremos también con las bondades del primero. Aquí es donde falla el artículo, abusa de su condición de generador de opiniones en vez de usarla. ¡Qué humanos somos todos!

Os resumo rápidamente la moraleja del artículo: Los que usan Tinder están abiertos a malas experiencias, porque esa aplicación está llena de acosadores y gente deshumanizada que ante tantas posibilidades de elección, no saben realmente qué elegir y entran en un bucle de elecciones incorrectas y falta de compromiso, algo que tú, lector, debes sentir como triste y asqueroso.

Me encantaría que la firmante del artículo, antes de publicar este aspersor de bilis, hubiese hablado con mis amigos Juan y Surya. Se conocieron por Tinder, hoy, dos años después, continúan juntos y cumpliendo con todos los rituales sociales de afianzamiento de una relación: unión de amigos, conocer a la familia; acudir juntos a viajes, bodas,…, en fin, el pastel completo. No abusaron de Tinder (como todos los ejemplos del artículo), lo usaron como herramienta de búsqueda de un ideal que resultó ser común. Lo mismo que otros que, siendo menos tecnológicos, seguimos haciendo en bares y eventos. ¿Criminales? Según el artículo: sí.

Ya que menciono los bares hablaré de un conocido Don Juan. Este personaje usa los bares como cotos de caza, como supermercados en los que servirse de una nueva elección que le bastará para saciar instintos pero jamás esperanzas, en una búsqueda continua de una elección perfecta que, me temo, no llegará nunca. ¿Estamos ante la paradoja de la elección? Por supuesto, pero para la articulista puede que no, ya que este Don Juan no utiliza Tinder. Puede que abuse de la confianza de las parejas, de sus sueños, de sus ideales o simplemente del efecto que su presencia genera en el sexo opuesto. Él no usa un bar para relacionarse, abusa de él y de los tertulianos para su mera satisfacción sexual. ¿Criminalizamos entonces los bares por ser la herramienta utilizada por este tipo?

La opinión es algo intrínsecamente humano. Todos podemos utilizarla, pero a veces, olvidamos la responsabilidad que eso conlleva. Si se quiere informar al lector, para que genere una opinión, no caigamos en el abuso de la palabra, en la manipulación, en aquello mismo que pretendemos criticar. La opinión es humana, exclusivamente humana. Una aplicación como Tinder no puede ser mala o buena, sino sólo las actitudes que toman las personas que la utilizan. ¡Qué humanos somos todos!

Precisamente por ello, me permito el lujo de criticar este artículo. No está pensado como herramienta para que yo, lector, me forme una opinión basada en la objetividad; es, como todo aquello que tiene una intención oculta, un abuso de mi confianza. Un intento de manipulación de mi empatía, quieren que sienta asco hacia Tinder, quieren que lo publique en mi Facebook, que hable de ello para generar más vistas, más visibilidad y a la postre, en fin…, no quiero seguir.

No quisiera ser yo también un abusador de opiniones, por lo que colgaré el artículo de la periodista así como otro diferente, basado en el uso y no en el abuso, de otro periodista que simplemente relata sus experiencias con Tinder para que sea el lector el que opine. Como también soy humano, también critico, este artículo usa Tinder como herramienta para contar su historia, pero es objetivo, deja la subjetividad para los lectores en un verdadero ejercicio de escritura, respeto al lector, y responsabilidad con la palabra.

Finalmente, la opinión personal: nunca seré un usuario de estas aplicaciones, pues me gusta demasiado el contacto visual, casi físico, de una primera mirada con la persona que puede ser la dueña de tus sentimientos. Seguiré siendo el tonto romántico que suspira por un encuentro casual, por la química inmediata, por el embotamiento de un amor instantáneo. Jamás usaré Tinder, pero no criticaré a los que lo hagan; lo que sí haré será criticar el abuso, ya sea en esa aplicación, o en un medio como El Mundo.

El generador de esta opinión: Cómo Tinder acabó con el amor.

http://www.elmundo.es/papel/todologia/2015/10/06/56125420e2704e07638b457a.html

El artículo alabado: Mis 50 noches Tinder

http://www.elmundo.es/cronica/2015/08/16/55ce127246163fac648b4584.html

Aquello que no es raro, encontradlo extraño. Lo que es habitual, halladlo inexplicable. Que lo común os asombre. Que la regla os parezca un abuso. Y allí donde deis con el abuso, ponedle remedio.

Bertolt Brecht

1527032_570618796365576_233486907_n

Imagen cedida por el autor:

  • Rodrigo DB Cores PHOTO

 

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Cervezas y Tapas, Opinión/Actualidad, Temáticos y etiquetada , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s