La búsqueda de un motivo

Ve su imagen fija en el espejo empañado. Las gotas caen de su barba hasta chocar con sus palmas, vencidas hacia arriba en una súplica tan silenciosa como el sonido de esa pequeña cantidad de agua al chocar con su piel.

No ha movido un músculo en la última media hora, su cuerpo se está quedando frío, igual que su alma. Lo único que funciona con la furia de la incomprensión es un cerebro atormentado y unos ojos resecos por la falta de parpadeo y la huída de la lágrima.

No comprende. No sabe cómo expresarlo, pero no comprende.

Vivió su vida, aún breve pero ya colmada de experiencias, en una búsqueda infatigable de la única pregunta que perturbaba su existencia: ¿Cuál es mi motivo para vivir?

Por más que buscó no encontró una solución a su enigma. Los palos del destino varearon su ánimo hasta convertirlo en un sanguinolento pasado, en una sombra de lo que fue. No encontró la alegría, nunca supo lo que significa la felicidad; su único consuelo residía en la convicción de que si él no era capaz de resolver esa pregunta, nadie lo haría; podría marcharse en paz consigo mismo.

Unas horas antes de ese intento de ducha purificadora, se planteó una antagónica cuestión tan potente como la primera: ¿Tengo un motivo para morir?

La propia ignorancia no tenía peso suficiente como para ser una meta final, pero sí era el clavo al que sujetar su derrotada conciencia, impidiéndole el descanso eterno.

Dos preguntas que le mantenían, como a todos, en un apático limbo en el que no existen los límites, y por tanto tampoco los destinos. No hay vientos que eviten su deriva, ni corrientes con fuerza suficiente para arrastrarle a una de las dos orillas.

Continuó sumido en su letargo, enfriándose lentamente mientras las gotas caían de su barba, esta vez eran lágrimas.

Esta entrada fue publicada en A solas con un vino, Relatos y etiquetada , , , , , , , , , , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La búsqueda de un motivo

  1. Anita dijo:

    ¿Motivos para vivir? Esa luna que se esconde en el amanecer, el eco del silencio en la montaña,esa mirada de cariño, esa risa compartida, esa persona que te espera, ….
    ¿Motivos para morir? se acabó.
    Este fin de semana he visto la peli de la vida de Pi, estoy muy sensible.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s