Instantes

El tiempo es inexorable, camina impertérrito por los senderos sin importar si llueve o nieva; a un paso constante e indeleble como las leyes de la física; pero, como éstas, tiene la remota y escasa posibilidad de convertirse en un aliado del sueño. Así, esos breves momentos de felicidad y esperanza paralizan una certeza con un ideal. Ésta es la forma más breve y precisa que he encontrado para explicar lo que es “Un instante”.

La vida está cargada de instantes que, como lágrimas, surgen sólo en determinados momentos muy seleccionados; y casi sin darnos cuenta pueden ser secados olvidando todo rastro físico, pero dejando una visible mella en nuestra alma.  

Cada cual ríe o llora a placer, con tantos motivos como colores; es menester de cada uno descubrir cuáles son sus propios secretos. Yo guardo como tesoros algunos de los que ahora os voy a desvelar.

El primer beso es un gran instante, el latir desbocado de un corazón anhelante, la espera de unos labios ansiosos, el temor a un cambio de opinión o a un futuro incierto y la ausencia de tiempo. Quizás, siguiendo con la temática, no deba dejar de hablar de la primera desnudez. Dos amantes en ciernes, la sangre golpeando la cabeza y los sentidos, la pérdida de la última frontera de la vergüenza, la sinceridad carnal, la caída de la postrera prenda de tela, la convicción de dejarse conocer completamente por otra persona.

Aunque el amor y la pasión son temas recurrentes en estos sorbos de vida, existen otros con significado propio: La mirada de comprensión de la amistad, la sonrisa de la inocencia, el abrazo de la complicidad o la risa de la alegría.

Incluso, quizás, no todos los instantes deban ser compartidos. Así puedo pensar en el anhelo del azar, en la satisfacción de una tarea bien hecha o en el éxtasis de una proeza.

Recogiendo éstos granos de arena uno a uno, guardándolos a buen recaudo entre nuestros recuerdos, puede que consigamos ver, en el momento de echar la vista atrás, que en nuestra existencia ha habido algo a lo que dignamente se le puede llamar vida.

Yo seguiré con mi cosecha, porque, como imaginaréis, cada una de estas palabras es para mí un gran instante.

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Una respuesta a Instantes

  1. Anónimo dijo:

    Soberbio. Me he quedado suspendida en el tiempo, a la espera del maravilloso instante que venga.

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